¿Horizonte 2020? No, es hora del horizonte 2050. (Parte I)

   

Written by:

Ya en el año 2011 la Comisión Europea trazó una Hoja de Ruta de la Energía para 2050. A lo largo de estos artículos iré resumiendo el camino que va a seguir la UE a través de políticas, medidas e inversiones para alcanzar sus objetivos.2050

Como antecedentes la UE se comprometió a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 80 y un 95 % por debajo de los niveles de 1990 para 2050.

Actualmente las políticas y medidas para alcanzar los objetivos tienen como fecha el 2020, tras la cual no existen indicaciones adecuadas sobre el camino que se ha de seguir, pero tras esa fecha (ya más cercana de lo que parece) se continuarán con los esfuerzos para lograr una reducción en casi un 40% en 2050. Sin embargo no se habrá logrado la descarbonización del sistema energético europeo (objetivo a perseguir). Todo ello sin frenar un sector tan estratégico y necesario.

Se han analizado una serie de hipótesis para lograr una reducción del 80 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que implica casi un 85% de disminución de las emisiones de CO2 relacionadas con la energía, incluidas las procedentes del transporte.

¿Es posible un sistema energético seguro, competitivo y descarbonizado en 2050?

El sector de la energía es responsable de la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero que produce el ser humano. Por lo tanto, la reducción de esas emisiones en más de un 80 % de aquí a 2050 supondrá una presión especial para los sistemas energéticos.

Si, como parece probable, los mercados mundiales de la energía se vuelven más interdependientes, la situación energética de la UE se verá directamente influida por la situación de sus vecinos y por las tendencias de la energía a escala mundial. Los resultados de las hipótesis dependen, en particular, de la finalización de un acuerdo mundial sobre el clima, que también daría lugar a una reducción global de la demanda y de los precios de los combustibles fósiles.

Uno de los puntos clave es la transformación del sistema energético en que los gastos de capital serán más elevados mientras que el coste de combustible serán más bajos.

Los costes aumentarán debido a:

  • Inversiones en centrales y redes de energía
  • Eequipos de energía industriales
  • Sistemas de calefacción y refrigeración (incluidas redes urbanas de calefacción y refrigeración)
  • Contadores inteligentes
  • Material de aislamiento
  • Vehículos más eficientes e hipocarbónicos
  • Dispositivos para explotar fuentes de energías renovables locales (energía calorífica solar y fotovoltaica)
  • Productos consumidores de energía sostenible, etc.

¿Cómo afectarán estas medidas y políticas al coste de la energía, a la inversión y a las empresas?

Lo seguiremos comentando en las siguientes partes.

Deja un comentario