Para la Comisión Europea la Hoja de Ruta de la Energía para 2050 demuestra que la descarbonización es viable, tanto técnicamente como económicamente.
Considera imperativo realizar esta transformación debido a:
- Cambio climático
- Seguridad
- Economía
Igualmente considera que con la actitud actual, las decisiones actuales y la actual sensación de urgencia y compromiso no se lograrán los objetivos.
La sociedad debe estar preparada y adaptarse a unos precios de la energía más elevados y en caso de no estarlo las políticas económicas deben orientarse en ayudar a los más desfavorecidos para no evitar la competitividad.
El principal mensaje que debe entender el conjunto de la sociedad es:
Las inversiones merecerán la pena, en términos de crecimiento, empleo, mayor seguridad energética y reducción de los costes de los combustibles.
La transformación crea un nuevo panorama para la industria europea y puede incrementar la competitividad. Para llegar a este nuevo sistema energético, es necesario cumplir diez condiciones:
- La prioridad inmediata es aplicar íntegramente la Estrategia Energía 2020 de la UE. Es necesario aplicar toda la legislación existente, y las propuestas actualmente en curso de debate, en particular las relativas a la eficiencia energética, las infraestructuras, la seguridad operacional y la cooperación internacional, deben adoptarse rápidamente. El camino que lleva al nuevo sistema energético también cuenta con una dimensión social; la Comisión seguirá fomentando el diálogo social y la implicación de los interlocutores sociales para contribuir a una transición justa y a una gestión eficaz del cambio.
- El sistema energético y el conjunto de la sociedad necesitan ser considerablemente más eficientes desde el punto de vista energético. Las ventajas colaterales de lograr la eficiencia energética en el marco de un programa más amplio de eficiencia de los recursos ayudará a lograr los objetivos de forma más rápida y más rentable.
- Debe seguir prestándose una atención particular al desarrollo de las energías renovables. Su ritmo de desarrollo, su impacto en el mercado y su presencia cada vez mayor en la demanda de energía exigen una modernización del marco político. El objetivo de un 20 % de energías renovables en la UE ha demostrado hasta ahora ser un motor eficaz para el desarrollo de las energías renovables en la UE y las opciones para alcanzar los jalones de 2030 deben ser consideradas con suficiente tiempo.
- Es vital lograr mayores inversiones públicas y privadas en I + D e innovación tecnológica para acelerar la comercialización de todas las soluciones hipocarbónicas.
- La UE se ha comprometido a tener un mercado totalmente integrado para 2014. Además de las medidas técnicas ya definidas, existen deficiencias normativas y estructurales que es necesario resolver. Son necesarios instrumentos de estructura de mercado bien diseñados y nuevas formas de cooperación para que el mercado interior de la energía pueda realizar todo su potencial al paso que entran en el mercado de la energía nuevas inversiones y se va modificando la combinación energética.
- Los precios de la energía han de reflejar mejor los costes, en particular de las nuevas inversiones necesarias en todo el sistema energético. Cuanto antes se reflejen los costes en los precios, más fácil resultará la transformación a largo plazo. Es necesario prestar especial atención a los grupos más vulnerables, para los cuales hacer frente a la transformación del sistema energético planteará dificultades. Deben definirse medidas específicas a nivel nacional y local para evitar la pobreza energética.
- Ha de imponerse una nueva sensación de urgencia y de responsabilidad colectiva en el desarrollo de las nuevas infraestructuras energéticas y capacidad de almacenamiento de toda Europa y con nuestros vecinos.
- La seguridad y la protección serán innegociables, tanto de las fuentes de energía tradicionales como de las nuevas. La UE debe continuar reforzando el marco de seguridad y protección y liderando los esfuerzos internacionales en este ámbito.
- Es preciso que un enfoque de la UE, más amplio y coordinado respecto de las relaciones internacionales en materia de energía se convierta en la norma y que incluya la intensificación de los trabajos para reforzar la actuación internacional en la lucha contra el cambio climático.
- Los Estados miembros y los inversores necesitan jalones concretos. La Hoja de Ruta para una economía hipocarbónica ya ha indicado los jalones que hay que alcanzar en la emisión de gases de efecto invernadero. El siguiente paso es definir el marco político para 2030, razonablemente previsible y el punto de mira de la mayoría de los inversores actuales.
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